La Telebasura Devora a los Niños:
Peleas conyugales, infidelidades e insultos dominan la programación televisiva en horario infantil. Crecen las voces que exigen sanciones y un consejo supervisor.
Viernes 23 de Noviembre a las 14:00, Horario de protección infantil. "Quiero que sepas que pienso en ti cuando me lo hago con mi mujer". El que habla es Peter Griffin, protagonista de la serie de dibujos animados Padre de Familia, emitida a diario por la Sexta. Otra: "A las mujeres hay que darles caña". Un rápido zapeo por los canales de televisión revelan ésta y muchas otras perlas, a las que que los niños se exponen cada día. Programas de cotilleo, telenovelas, series para adultos, formatos de telerrealidad, tertulias...Los contenidos infantiles son prácticamente invisibles en las pantallas españolas y los niños terminan por consumir formatos para adultos. Un niño entre cuatro y doce años, ve una media de 140 minutos de televisión a diario, según la empresa de medición de audiencias Sofres. Son 20 minutos menos que en 1995. Los operadores no producen prácticamente programas para niños y ante la ausencia de contenidos infantiles , su dieta televisiva es la misma que la de los adultos. Deportes, culebrones y sobre todo teleseries de horario nocturno son sus favoritos. "Parejas peleándose, infidelidades, pruebas de ADN para ver la paternidad. Es una locura. Los niños se enfrentan a contenidos inadecuados que pueden influir negativamente en su desarrollo" Sostiene Arturo Canalda, Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. Las medidas promovidas hace tres años por el Gobierno para intentar expulsar la telebasura de los horarios infantiles se han revelado insuficientes. Los operadores estatales (públicos y privados) firmaron en diciembre de 2004 un código ético y establecieron franjas de protección para los menores en línea con la normativa comunitaria ( de seis de la mañana a diez de la noche). Además el Código de autorregulación sobre contenidos televisivos e infancia, fijaba dos tramos superprotegidos: de 8:OO a 9:00 y de 17:00 a 20:00 de lunes a viernes.
Este documento fue una respuesta a las señales de alarma que se hacían oír desde distintos ámbitos de la sociedad. El Ministerio de Industria, competente en la materia, había abierto ese año expedientes a los operadores por incluir programas perjudiciales para los menores(12 infracciones, sancionadas con 461.000 euros)por difundir publicidad nociva (32 infracciones y multas de 363.ooo euros)Al año siguiente, Industria no percibió incumplimientos en estos capútlos, sin embargo, en 2006 abrió tres expedientes, cuyos resultados no han sido hechos públicos. El departamento del que actualmente es titular Joan Clos lleva meses sin actualizar las acciones emprendidas contra las cadenas que quebrantan la normativa en materia de emisión publicitaria, contrapogramación o inversiones.
Lo que los operadores tienen claro es que los niños no salen rentables. El consejero delegado de Publiespaña, la empresa que gestiona la publicidad de Tele 5, Giuseppe Triangali, afirmaba la semana pasada que este canal " hace audiencia para la publicidad". El público infantil no cuenta en los resultados anuales de los canales comerciales y parece que los menores no tienen derecho a una programación específica. Existen, sin embargo, remiendos. No hay prácticamente ninguna producción española que no tenga un niño entre sus personajes. "Se ha introducido un fenómeno de infantilización de algunas series de ficción nacional para adultos, con objeto de convertirlas en seudoproductos familiares", explicaba Jesús Bermejo, profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Valladolid, al analizar el binomio televisión e infancia.
La tarde avanza y los contenidos infantiles casi no han aparecido en pantalla. Sólo Pocoyó con su trajecito azul y sus amigos de colores, soma a través de la 2. Las alternativas animadas, Los Simpson (Antena 3) o Futurama (La Sexta), son para adultos. Eso sí, muñecas, coches, cocinitas y videojuegos saltan cada dos por tres para reclamar al público menudo su atención ante las Navidades. Una dinámica que se mantiene sobre todo durante la sobremesa, cuando la única programación para niños son los anuncios. Y muchos .
Marina A, tiene 11 años. Le encanta la televisión. Confiesa que lo que más le gustan son las series. "Escenas de matrimonio, Hermanos y detectives, Hospital Central..." enumera. A sus padres no les hace mucha gracia que vea según qué cosas pero al final, como dice Francisco, su padre " siempre se sale con la suya". " Lo importante es que haga los deberes, después puede ver la tele si quiere", asegura su madre. Marina está al día de muchos de los cotilleos de los famosos de turno porque, a veces, ve " un ratito los programas de por la tarde". También le gustan las telenovelas " Veía Pasión de Gavilanes, pero se ha acabado", recuerda. "¿Cómo terminó para Aída Nizar la noche?Solo les diremos que ha habido sexo, mucho sexo y del sucio. Alcohol, imágenes subidas de tono y además ... A continuación en Aquí hay tomate". A las cuatro de la tarde,el programa de cotilleos por excelencia de la sobremesa abruma a los teleespectadores con la vida y obra de una ex concursante de Gran Hermano. Es horario protegido y falta poco para que comience el de "protección reforzada". Si los niños quieren ver contenidos infantiles tendrán que emigrar a las plataformas digitales de pago o a los nuevos canáles temáticos que empiezan a despuntar en la televisión digital terrestre, gratuita con el descodificador, pro que sólo recibe el 19 % de los hogares, según Industria.
" El grave problema es que para encontrar programas para niños tienes que ir a las televisiones de pago. Lo que no tiene mucho sentido, porque las públicas tendrían que hacer un esfuerzo para poner programas infantiles de calidad.Lamentablemente ni siquiera las grandes cadenas lo hacen.